Diez cosas que hacer cuando te encuentras con una osa con dos oseznos en el bosque (¡Ni hablar!)



Por Manny Vazquez


10 de junio de 2026



Amigos, estas son 10 cosas que deberían hacer si se encuentran con una osa y sus dos oseznos en el bosque. Probablemente no funcionen, pero pueden intentarlo de todos modos:


  1. ¡Corre! ¡Aléjate a toda velocidad! Sin embargo, la mayoría de las mamás osa pueden correr más rápido que un guepardo cuando se enfadan. ¡Así que buena suerte!
  2. Hazte el muerto. Así, cuando de verdad mueras, ya habrás practicado estar acostado unos minutos.
  3. Grita. Eso podría asustar a los dos oseznos. También enfurecerá aún más a mamá osa; no sentirás nada.
  4. Quédate completamente inmóvil. Esto supone que una osa creerá que eres una estatua, incluso después de haberte olido y visto venir desde kilómetros de distancia.
  5. Haz como si pasaras caminando despreocupadamente y ni siquiera hubieras visto al oso. No te preocupes: esta táctica nunca funcionaría si intentaras acercarte a escondidas a mi casa para robar, matar y destruir, y tampoco funcionará con el oso.
  6. Enójate más que el oso; pasa a la ofensiva; quizá sea tu única oportunidad; además, no funcionará a menos que el oso ya esté herido; y si lo está, ya estará furioso; ¡otra vez, buena suerte!
  7. Razona con el oso; aunque no se puede razonar con alguien si estás poniendo en peligro a sus hijos; piénsalo.
  8. Échale un poco de agua al oso; sí, porque el agua es para el oso lo que la kriptonita para Superman, ¿verdad? Pues no.
  9. Corre como un loco, o como una gallina sin cabeza, gritando como si no hubiera un mañana. Bueno, para ti ya no habrá otro mañana, así que adelante, prueba esta táctica.
  10. Y, por último, pero no por ello menos importante, ore. Ore para que Dios perdone sus pecados, acepte a Jesús como su Salvador, confíe su vida a Él y pida que Él lo reciba en Su presencia después de que el oso la despedace, porque así será. Mientras muere a manos del oso, perdónelo, pues solo estaba haciendo lo que usted haría, o eso espero, si sus crías estuvieran en verdadero peligro.


Esta lista, amigos míos, es una forma un tanto graciosa de decirles que, si se encuentran con una osa con dos cachorros en el bosque, más vale que le pidan a Dios que los lleve primero, porque la osa los matará, sin peros ni excusas.


En realidad, este chiste trata sobre todo de las madres del mundo y de lo ferozmente que protegen a sus hijos. Durante mi carrera como consejero, he trabajado con muchas madres cuyos hijos les fueron arrebatados por sus crueles padres o por un cruel servicio de protección infantil.


Quiero advertir a cualquier organización (y no me importa lo prestigiosa que sea: gubernamental, cristiana, budista, musulmana, judía, de cualquier religión o sin religión; como dije, de verdad no me importa quiénes sean): si les quitan los hijos a sus madres, Dios se ocupará de ustedes a su manera y en su momento. Los destruirá; no, no los matará (eso sería absurdo). No: nuestro bendito SEÑOR los destruirá espiritualmente. Mi Dios se lo quitará todo. Derribará su estúpido departamento, su organización idiota, sea lo que sea.


Siento una indignación inmensa por todas las madres del mundo que han sido maltratadas por hombres narcisistas y por los arrogantes jueces que se ponen del lado de esos monstruos, en vez de apoyar a estas mujeres inocentes, profundamente tristes porque les han arrebatado a sus hijos de los brazos. No hay nada peor que se le pueda hacer a una madre que quitarle a su hijo. ¿Saben lo que han hecho al quitarles a sus hijos a sus madres? Han enfurecido al más grande de todos los osos: nuestro bendito SEÑOR, quien vengará a estas dulces madres y a sus benditos hijos. Amén y amén.

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